maraki (diminutivo griego de María) es Maria Vidal Agulló

Nació el 1976 en Barcelona, y allí empezó a hacer sus primeros garabatos y cuentos ilustrados para su ahijada. Después de unos años tratando de encajar en las facultades de bellas artes y filosofía, fue acabando los estudios en Grecia donde redescubrió las ganas de ilustrar todo aquello que se le ponga por delante. cosa que viene haciendo desde ya casi veinte años.

En Cardedeu ha tenido la suerte de conocer a personas y personajes que la han acompañado durante todo este tiempo: el Follet Verdet, que le encargó que explicara sus historias en una serie de cuentos,  Nora i el jazz y los músicos de La Botzina a quién últimamente acompaña pintando en directo en escuelas y teatros, y una criatura venida de Marte que trata de abrirle la mente Dibujando el género.

Compagina el trabajo con la crianza de dos hijos, cosa que a parte de inspirarla la ha ayudado a desarrollar unas técnicas de organización y gestión de recursos espectaculares.

Dibuja a lápiz, pluma y tinta china; colorea con gouache y acuarela; combina, retoca y acaba las ilustraciones con técnicas digitales, y recientemente ha descubierto la serigrafía.

Le gusta trabajar con gente con quién poder ir a tomar un café, comentar la jugada, ponerse en su piel y mirar de hacer visible la idea que la otra persona busca para su proyecto.

Después de años de pedalear con el colectivo «A Cardedeu en bici i a peu», ha descubierto en las alforjas de cartón una manera de hacer subir las ilustraciones a la bicicleta y llevarlas a viajar.

Mira de hacer red con otros proyectos de la economía social y solidaria porque no tiene suficiente con intentar dibujar mundos mejores, sino que busca hacerlos más reales cada día.